INFRAESTRUCTURA Y FACHADAS PARA ESTADIO NEMESIO EL CAMPIN / BOGOTÁ, CUNDINAMARCA

 

El proyecto es concebido como un conjunto de nuevas actividades complementarias de orden cultural, comercial y su esencia deportiva. El Cóndor de los Andes como será llamado desde ahora este lugar simbólico, se proyecta a la ciudad en dos cuerpos: La tierra-el zócalo perimetral transparente que rodea todo el estadio, y que puede ser ejecutado en su totalidad en la primera fase, como un filtro ordenador de toda la energía que se desarrolla en su exterior. El Aire- el segundo componente contiene el cuerpo de las funciones que tendrán doble visual hacia la cancha y otro hacia la ciudad. En este cuerpo se sitúa un vacío hacia la fachada que entrelaza las actividades de la calle interna y las conduce a la parte superior.

Carácter simbólico

El estadio es un símbolo Nacional que debe perdurar en el tiempo, trascender más allá de una región y lograr ser parte de nuestra cultura. Al sumar las nuevas actividades del programa el estadio se maximiza en la interacción entre el interior y sus alrededores. La imagen del complejo contiene su significado puro, homenaje a nuestra fauna, donde los 2600m. enfrenta la condición humana a su límite. La idea de este cuerpo es que levite del basamento público y sea una fachada que se abre y se cierra en su composición, de única lectura, formada por el movimiento de los paneles de colores representativos de la capital. Esta piel no es un evento decorativo, en su interior se desarrolla el vacío de convección que mantiene un confort de temperatura adecuada.

Permanencia y programa

La propuesta busca darle vida a una estructura que se utiliza esporádicamente, multiplicando el programa con el fin de recomponer el espacio, y definir un microclima que simultáneamente se abra hacia la cancha y hacia la ciudad. El programa se desarrolla hacia el termosifón constante natural alrededor del estadio. El edificio se abre libremente al espacio público en el primer nivel, logrando captar e introducir la potencialidad diaria. El programa que se propone será un detonante de nuevos usos para el estadio, como zonas de gimnasios, zonas culturales y centros de entretenimiento familiar. En una fase posterior se proponer que la cinta del zócalo se adicione a la plaza posterior del estadio, y surja del mismo estadio un edificio para un hotel el cual viva de la misma concepción del estadio.

Cliente:

Instituto Distrital para la Recreción y el Deporte, IDRD

Arquitectos diseñadores:

Ramón Quevedo + Juan Manuel Lopez + Jorge Garzón + Rodrigo Montoya + Adriana Hernández Q.

Año: 2009