CASA DEL PEREGRINO / CHIQUINQUIRÁ, BOYACÁ

 

La casa del peregrino emerge como una montaña de vegetación abrupta insertada en el tejido urbano de Chiquinquirá.

Las fachadas que dan a las calles se perciben como una gran masa escalonada como multitud de pequeños orificios que permiten la entrada controlada de la luz hacia el interior de las habitaciones, aislándose del ruido y de la fuerte dinámica que la calle comercial presenta principalmente en los fines de semana.

El proyecto no solo reinterpreta la montaña de manera formal sino que además incorpora connotaciones propias de esta como los conceptos de RECOGIMIENTO, MEDITACIÓN al interior de las habitaciones individuales y de INTERACCIÓN CON LA NATURALEZA sobre las grandes terrazas escalonadas cubiertas con  superficies verdes en los diferentes niveles de la edificación.

El patio interior del edificio nos transporta a una atmósfera de naturaleza radiante que contrasta con el contexto urbano en el que se encuentra inmersa la edificación. Se concibe el espacio interior del edificio como un espacio de recogimiento y meditación junto a la naturaleza.

Cliente:

Convento dominicano Nuestra Señora del Rosario

Arquitecto diseñador:

Adriana Hernández Quicazan

Arquitectos colaboradores:

Albert Guasch + Yuly Diaz

Año: 2011